El empresario francés responde a los comunicados del G-10 y ASM y hace un análisis de los carteles de la Feria de Fallas
Vicente Casañ/ Mediaveronica
La cadena de declaraciones y comunicados al respecto de los derechos de imagen de los toreros avanza un eslabón más. El pasado lunes fue el turno del G-10 así como de la empresa encargada de gestionar los derechos de imagen de estos toreros, ASM, en la persona de Javier Folqué. En ambos escritos se aludía de manera indirecta o directa al empresario Simón Casas, que días antes había cerrado los carteles de la Feria de Fallas de Valencia.
Sobre el supuesto hecho de que Casas manipule el contenido de las reuniones, el propio empresario ha afirmado que “No entiendo qué quiere decir eso porque yo no manipulo nada. He tenido una semana de locura con la urgencia de cerrar la Feria. Me senté cuatro veces con el señor Folqué, con empresarios, apoderados, con Digital Plus hasta dos veces para encontrar un arreglo pero fue imposible. Es una situación complicada”.
Simón Casas ha querido matizar también una expresión suya que ha traído cola, la de “condiciones inaguantables”. Sobre ella, Casas ha dicho que “hay que entender lo que dice uno”. El francés asegura que “cuando me refería a condiciones inaguantables no lo hacía pensando en las planteadas por Folqué sino en las condiciones personales de trabajo, una situación paranormal de urgencia absoluta”, matiza Simón.
En Fallas, salvo Ponce, del G-10 sólo están los que son apoderados por empresarios. ¿Casualidad o causalidad? “Ni una cosa ni la otra, es un hecho entendible. Los apoderados independientes me dijeron en las negociaciones que no sabían exactamente de cuánto eran los derechos de imagen de sus toreros por lo que sólo podíamos hablar de honorarios. No estaba la cosa clara”, responde.
Sobre el sospechoso acuerdo con los apoderados-empresarios, Casas ha sido claro. “Ellos son empresarios, socios y hasta amigos y siempre me lo pusieron más fácil. Me han dicho que más adelante solucionaremos el problema, entendiendo mi situación y la urgencia. De ningún modo ha sido una medida para castigar a los toreros de apoderados independientes”, afirma el empresario.
Niega, pues, las represalias. “Los empresarios nos hemos unido para hablar de la problemática y puedo asegurar que no hemos adoptado ninguna actitud represiva para castigar o vetar a alguien. Todas las reuniones entre empresarios han acabado con la idea de que cada uno, en su plaza, haga lo que tenga que hacer porque cada coso es distinto. Siempre hemos apelado a la libertad empresarial”, remata. Sobre las alianzas comenta que “en época de crisis son frecuentes fusiones o sociedades”.
Simón Casas también ha querido matizar la hipotética imposición de ASM mediante la que el G-10 debería ser contratado al completo a modo de bloque para la Feria de Fallas. “Es una mala interpretación. Por supuesto que yo he tenido la libertad de contratar a cualquier torero o no hacerlo. Donde no he tenido libertad es en términos de “puestos”. ASM ha planteado que en lo referente a derechos de imagen da igual contratar a uno del G-10 que a los diez. Yo he contratado a seis y pagaré como si fueran diez por los derechos”, se queja Simón.
El empresario asegura que está convencido de que “la producción del espectáculo necesita una reforma, siempre lo he pensado. Estoy de acuerdo con muchas cosas de las planteadas por el G-10 pero lamento que en vez de trabajar con diálogo, con tiempo, sin presiones y para el bien y el futuro se estén haciendo las cosas con rapidez y sin suficiente información, cada uno por su lado. Todos estamos en el mismo barco”, sentencia.
Por último, el empresario responde al comunicado de la Unión Taurina de Abonados de Valencia, en el que se dice que “todos han salido ganando y que los que han perdido son los aficionados y la Fiesta”. Casas, por el contrario, ha defendido “la calidad de la feria, con una corrida torista de Adolfo Martín, con una mediática, con dos novilladas de postín y cuatro carteles extremadamente rematados, con Victorino también en mayo. No hay puestos para todos. La Feria será triunfal porque es equilibrada pese a las angustias”, concluye.








